MENDOZA, (Diego Jemio, especial para LA GACETA).- "Nos vamos con bronca. No supimos aprovechar todas las situaciones que tuvimos a favor y la terminamos pagando caro", opinó Javier Páez, el capitán de los "decanos" que se mostró golpeado por el empate que consiguieron anoche en Mendoza.

El defensor intentó sacarse rápido la mufa que significó haber cosechado un empate cuando los tres puntos parecían que viajaban a Tucumán. "Ya está, no hay que seguir dramatizando con lo que pasó. Ahora tenemos que pensar que en el Monumental no tenemos que perder. Con un triunfo volverá toda la calma, puesto que levantamos mucho el nivel de juego", señaló.

"Satanás" reconoció que a ninguno de los integrantes del plantel le gustó enterarse que habían perdido la punta, aunque aclaró que no hay que alarmarse. "Todavía quedan 18 partidos por jugar. Además, hay un factor muy importante que no se puede dejar de tener en cuenta: todos los que están en los puestos de vanguardia, menos Instituto, tienen que venir a nuestra casa. Eso es un detalle que a nadie se le puede escapar", concluyó.

Martín Pautasso fue otro de los que se lamentó por el empate conseguido. "Lo que más me molesta es que la igualdad llegó por una desgracia. Se trabó una pelota y terminó en el gol de ellos. Por eso dolió un poco más, pero ya está. Ahora hay que pensar en Boca Unidos", concluyó el defensor.

Más allá del resultado, el ex Belgrano encontró motivos para volver contento a Tucumán. "Los más importante es que nos reencontramos con nuestro nivel de juego. Vamos a tener que seguir mejorando para sumar de a tres. De todas maneras, vamos por el buen camino", concluyó.